dimecres, 11 d’abril del 2012

El día más especial de mi vida.


Esto es lo que voy ha presentar para el concurso de literatura en el cole. Pero, shhhh....es un secreto!!!

El día más especial de mi vida

¿Queréis saber cuál fue el día más especial de mi vida? Pues muy  fácil, fue el día en que mi hermana nació. ¿Sabéis que? Algunas personas persiguen la felicidad; otras, la crean. Y en este caso, mi hermana es toda mi felicidad.
Todo empezó cuando mis padres me dijeron que iba a ser hermana mayor. Era el cumpleaños de mi madre y me lo dijeron así, de sopetón. Desde aquel día yo practicaba con todos mis muñecos, como dormirle, como cogerle... Sabía  que ser la hermana mayor  requería una gran responsabilidad,  que tendría que estar por él cuando mis padres no pudiesen estar, jugar con él, ir al parque...
Desde aquel día era la niña más feliz del mundo.
Tras unos pocos meses de espera, por fin sabría, si aquella cosita pequeñita  que tenía mi madre en la barriga  sería niño o niña. A mí  la idea de que fuese niño  no me desagradaba, al fin y al cabo yo  sería su hermana igualmente. He de reconocer  que prefería que fuera  niña.  Así le daría todos mis juguetes de cuando yo era pequeña, veríamos películas  juntas  o incluso  le podría dar mi ropa.... Pero la notícia que  tenían mis padres no era muy buena. Cuando el médico iba a mirar si era niño o niña, resulta que no lo podían mirar porque el bebé  estaba del revés. Yo me decepcioné mucho. Quería saber de una vez si iba a tener un hermanito o una hermanita . Pero  si no se podía saber, pues no se podía saber.
Lo volvieron a intentar  una vez más, no me acuerdo muy bien si a la segunda ya lo supieron pero de lo que si que me acuerdo era de que... iba a tenir ¡ una hermanita! sí, una niña,¡ lo que más deseaba en este mundo! Ahora  que ya sabia que  tendría una hermana  mi vida ya era perfecta: tenía buenos amigos, sacaba buenas notas, sería hermana mayor, mis padres me querían un montón...Para mí,  tener todas estas cosas  ya era una vida de lujo.
 Pasaron  nueve meses y ya era  hora de conocerla .Durante estos meses  me iba preguntando varias cosas sobre como sería mi hermanita:
¿tendrá el pelo rizado o liso?,¿ rubio o moreno?, ¿será buena niña?, ¿será cariñosa?... La verdad  es que yo  quería que saliera con el pelo liso y moreno, que fuera buena niña  y que fuese cariñosa, pero  que muy cariñosa, porque así me daría abrazos y besitos todo el rato. Pero  yo no podía elegir eso, saldría según los genes.
Ya era el día, era el día en que  mi mami tenía que ingresar en el hospital. Sólo faltaba una semana aproximadamente  para que naciera mi hermanita. Mi padre aquel día  me dijo que en cuanto naciese Judith, pues ese fue el nombre que le pusimos, me llamarían.
Aquella semana la pasaría en mi casa, pues vivo con mi madre. Veo a mi padre y a Marisa cada quinze días. Marisa es la mujer de mi padre. Normalmente  una niña como yo, en mi caso la llamaría por su nombre, Marisa, pero yo NO.  No me gusta  y nunca me ha gustado llamarle por su nombre.  Lo que pasa  es que para mí es como una madre. Desde pequeñita  me he acostumbrado a llamarle “mami’’  y la cuestión  es que ella siempre me ha querido y me ha tratado como una hija.
Mi ‘’mami’’  iba a ser la madre de mi hermanita, sí, somos hermanas  pero de diferente madre. Os voy  a decir una cosa : no hay nada en este mundo que pueda odiar más  que alguien me diga  que mi hermana  no es mi hermana;  muchos dicen que Judith  no es mi hermana  que es mi hermanastra. Eso no es verdad, ella es mi hermana  y lo será siempre.                                   Una de las cosas que también odio es que me digan que a Marisa no le tendría que llamar “mami’’; me dicen  que no es mi madre  y que si la llamo “mami’’ es como si estuviera reemplazando a mi madre.  No es verdad,  yo no estoy reemplazando a nadie,  pero  ¿porqué no llamarle “mami’’? Al fin y al cabo  es la mujer de mi padre, la madre de la que iba a ser mi hermanita y siempre me había querido como a una hija. La verdad  es que cuando dicen eso me duele. Muchos no comprenden   que yo la quiero como una madre.
Ya estábamos a una semana  aproximadamente  de que naciera Judith. Cada tarde que llegaba del colegio  no me separaba del móvil ni un segundo.  Ni cuando tenía que ir al baño.
Ya era jueves. Era jueves  18 de diciembre del 2008. Iba a ser un día muy especial, lo veréis más adelante. Estaba tan tranquila en casa y de repente me llamaron, me asusté. Cogí el móvil:
-¿Si!?!
-Hola cariño...-dijo mi padre-, estamos en el hospital...y acaba de nacer Judith.
A la vez que dijo eso,  se hizo de repente una sonrisa enorme en mi cara. Tambien me dijo que Ramón y Sinda me vendrían a buscar después de cantar en el colegio. Colgué el teléfono, me puse a saltar de alegria, saltaba y saltava y  no paraba de gritar. Estoy segura de que mi vecina de abajo en ese momento estaría hasta las narices de mí. Fuí a cantar. Cuando acabé  Ramón y Sinda estaban allí y  yo estaba muy contenta. Llegamos  al hospital, estaba  ilusionada pero a la vez estaba muy nerviosa. Cuando entré en la habitación, noté que en cualquier momento  el corazón se me podría salir por la boca. Entonces la ví,  una niña pequeñita, de piel rojita acabada de nacer y con los ojos cerrados.  Era la niña más bonita del mundo. Yo estaba muy nerviosa. Me la dieron y la cogí en brazos. Inesperadamente,  me abrió sus ojitos redonditos y de repente me entraron una ganas tremendas de gritar:
-¡Mi hermana es preciosa!
Yo estaba super,hiper, mega contenta. Al cabo de un rato  vino más gente: Olga, Jordi, Maria, Paula... ¡y mucha más ! Aquel día pasaron cosas buenas  y alguna no tan buena...
 Sinda  y yo estábamos al lado de la puerta de la habitación,  entró mi madrina Leo.
-¿es una niña preciosa verdad?-dijo Sinda-¡que ilusión!
-Bueno, sí, yo no quería venir...pero bueno...-dijo Leo.
Sinda se quedó un poco triste, ella estaba muy ilusionada y que Leo le dijera que no quería venir  yo pienso que le dolió un poco. Yo que estaba a su lado sí que me sentí  mal. Oir que no quería venir me dolió.
 Sinda y yo estábamos muy contentas por el nacimiento de Judith. Pensé  que si  Leo no quería venir,  pues muy bien, que no hubiera venido, pero que no estropee el día a los demás.
 Nunca me voy a olvidar del momento en que me dijeron que iba a ser hermana mayor, el momento de la llamada, el momento en que esa dulce y preciosa niña me abrió sus ojos, y por supuesto nunca voy a olvidar el momento de dolor que sentí con las palabras de mi madrina.  
                                 
                               Somos hermanas, y lo seremos siempre.

8 comentaris:

  1. Un relato muy emocionante Claudi!!!!!! me encanta como vas mejorando en tu manera de expresarte, si antes lo hacías bien ahora lo haces fenomenal!!!! tener un blog te ayuda a mostrarte ante los demás y poder remendar esas pequeñas heridas del alma, y lo estás provechando al máximo. Estoy muy orgullosa de mi sobrinilla mayor y le aportarás muchas cosas bonitas a mi sobrinilla pequeña (tu HERMANA) Seguro a les encanta a tu papi, a tu mami y a tu madre, un beso guapa más que guapa!!!!!!!!!!!!!

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  2. Claudo.t'he enviat un e-mail al teu correu, l'has rebut? qu et sembla la proposta? si no l'has rebut diga-m'ho i t'ho envio al blog, petonets

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    1. si que le rebut... pero no entenc molt be la proposta!

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    2. t'he enviat un altre e-mail a veure si ara m'explico millor, un petonet

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    3. Ara si que ho entenc. Ja ho aniré escrivint, pero esperaré a veure el del Juan Andres, així sabré un mica com és.

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    4. ok, aquesta setmana el penjaré, també li demanaré a la tieta Hermi, però no li diguies res encara que ella no sap qie t'ho he demanat a tu, un petonet i bona setmana!!!!!!!

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